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ChatGPT, Gemini o Claude en una pyme: a quién le pagas la suscripción

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Ilustración de portada: ChatGPT, Gemini o Claude en una pyme: a quién le pagas la suscripción

Casi todas las comparativas que vas a encontrar sobre esto son tablas de precios y de características que quedan obsoletas en semanas. No es lo que necesitas. En una empresa pequeña, la diferencia entre que la inteligencia artificial sirva o no sirva casi nunca está en cuál elegiste: está en a quién se la diste y para qué tarea.

Así que este artículo va al revés de lo normal. Primero la tarea, después la persona, y al final —cuando ya sabes qué necesitas— la herramienta.

El error de partida: elegir herramienta antes que tarea

El patrón que se repite: alguien lee que la IA es importante, paga una suscripción, la comparte con el equipo, nadie sabe muy bien qué hacer con ella, y a los tres meses se cancela con la conclusión de que «no sirve para nuestro negocio».

No es que no sirviera. Es que nunca se definió qué tenía que resolver. Una suscripción de IA no es una herramienta de empresa: es una herramienta de una persona haciendo una tarea concreta. Si no puedes nombrar a esa persona y esa tarea, todavía no tienes que comprar nada.

¿CUÁNTO TIEMPO LE DEDICA ESA PERSONA? ¿QUÉ TAN REPETITIVA ES LA TAREA? → Mucho tiempo, poco repetitiva Ayuda puntual. El plan gratis suele alcanzar. No pagues todavía Mucho tiempo, muy repetitiva Cotizaciones, respuestas a clientes, resúmenes, limpieza de datos. Aquí la suscripción se paga sola Poco tiempo, poco repetitiva Curiosidad, consultas sueltas. No pagues Poco tiempo, muy repetitiva Mejor automatizarlo que asistirlo. Mira una automatización, no una IA
La decisión no empieza por la marca. Empieza por ubicar la tarea en este cuadro.

Los precios, sin tabla que se pudra

Los tres tienen un plan individual de pago que ronda los 20 dólares al mes, los tres tienen un nivel gratuito con límites de uso, y los tres tienen planes de empresa por encima. Las cifras exactas cambian cada pocos meses y aquí llegarían desactualizadas, así que revísalas en la página de cada uno el día que decidas.

Lo que sí vale la pena tener claro antes de mirar precios: cobrado en dólares, con IVA y con el recargo que aplique tu tarjeta. Súmalo al presupuesto real, no al de la página.

Prueba el gratuito primero, siempreLos tres tienen versión gratuita suficiente para saber si la tarea que tienes en mente se resuelve. Si en el plan gratuito no logras un resultado útil en una semana, el plan pago no lo va a arreglar: el problema está en cómo estás pidiendo las cosas, no en el límite de mensajes.

Para qué es mejor cada uno

Con una advertencia honesta: los tres son buenos y se copian las funciones entre ellos cada pocos meses. Cualquiera que te diga que uno es claramente superior te está vendiendo algo o no ha usado los otros. Las diferencias reales, hoy, son de ecosistema y de estilo de trabajo más que de capacidad bruta.

  • Si tu empresa vive en Google Workspace —correo, documentos, hojas de cálculo—, la opción de Google es la que menos fricción te va a dar, porque trabaja donde ya están tus archivos.
  • Si tu tarea es escribir y analizar documentos largos —contratos, informes, pliegos—, las herramientas que manejan contexto extenso te van a servir mejor que las que están optimizadas para conversación corta.
  • Si quieres el ecosistema con más integraciones y más gente alrededor, ChatGPT es el más extendido, y eso importa: hay más plantillas, más tutoriales y más probabilidad de que alguien de tu equipo ya sepa usarlo.

Mi recomendación práctica: no elijas por comparativa. Toma la tarea que identificaste, dedica dos tardes a hacerla en dos de ellos con el plan gratuito, y quédate con el que te dio mejor resultado en esa tarea. Es una hora de trabajo y vale más que cualquier tabla.

El costo que nadie suma

La suscripción es lo barato. Lo caro es el tiempo de aprender a pedir bien. Una persona que sabe describir lo que necesita obtiene en dos minutos lo que a otra le toma media hora de pelear con respuestas genéricas, con la misma herramienta y el mismo plan.

Si vas a invertir en algo, invierte ahí: una hora enseñándole a tu equipo cómo escribir instrucciones que la IA entienda rinde más que subir de plan.

Qué esperar según la tarea

Tarea¿Funciona bien?Qué hay que vigilar
Redactar correos y respuestas a clientesMuy bienQue no suene a robot. Edita siempre.
Resumir documentos largosMuy bienVerifica las cifras contra el original.
Limpiar y reorganizar datosBienRevisa fila por fila la primera vez.
Redactar propuestas y cotizacionesBien, como borradorPrecios y condiciones los pones tú.
Consultas de normativa colombianaCon reservasPuede citar normas que no existen. Verifica siempre en la fuente.
Cálculos contables o tributariosNo confíesÚsalo para explicar el procedimiento, nunca para dar el número final.
En pantallas pequeñas, desliza la tabla horizontalmente para ver todas las columnas.

Tres cosas que no debes meterleDatos personales de tus clientes, credenciales de acceso, e información sometida a reserva. No es paranoia: es que en Colombia el tratamiento de datos personales tiene reglas y la responsabilidad no se traslada al proveedor por usar su herramienta. Si necesitas trabajar con datos reales, anonimízalos antes.

Cómo decidir en 30 días

  1. Semana 1. Escribe la tarea en una frase y el nombre de la persona que la hace. Si no puedes, para aquí.
  2. Semana 2. Esa persona hace la tarea con dos herramientas gratuitas y anota cuánto tiempo le tomó con cada una.
  3. Semana 3. Paga una suscripción, la de la que ganó. Una sola.
  4. Semana 4. Mide. Si no recuperaste al menos dos horas semanales, cancela sin culpa: la tarea no era la correcta.

Solo cuando ese primer caso funcione, extiéndelo a una segunda persona. Escalar antes de tener un caso que funciona es cómo se queman los presupuestos de tecnología.

Preguntas frecuentes

¿Me sirve el plan gratuito para una empresa pequeña?

Para descubrir si la herramienta resuelve tu tarea, sí, y es el paso que deberías dar primero. Para uso diario e intensivo te vas a topar con los límites de uso, y ahí el plan pago se justifica. No al revés.

¿Necesito un plan de empresa o me basta el individual?

Con una o dos personas usándolo, el individual basta. El plan de empresa tiene sentido cuando necesitas administrar accesos, compartir configuraciones entre el equipo o garantías contractuales sobre el tratamiento de la información. Si no necesitas nada de eso, no lo pagues.

¿Puedo usarlo para hacer la declaración de renta o liquidar nómina?

Para entender el procedimiento y ordenar la información, sí. Para producir la cifra que vas a presentar, no. Estas herramientas producen texto plausible, y en materia tributaria plausible no es suficiente. El número final sale de tu software contable y lo valida tu contador.

¿Se queda el proveedor con lo que escribo?

Depende del plan y de la configuración de cada uno, y ha ido cambiando. Antes de meter información del negocio, busca en los ajustes la opción de uso de datos para entrenamiento y decide conscientemente. En los planes de empresa las condiciones suelen ser más estrictas, y eso es parte de lo que se está pagando.

La conclusión, sin rodeos

A veinte dólares al mes, elegir mal la herramienta cuesta veinte dólares. Elegir mal la tarea cuesta tres meses y la credibilidad del proyecto dentro de tu empresa. Dedica el esfuerzo a la segunda decisión.

Una persona, una tarea, una suscripción, treinta días y una medición. Si eso funciona, lo demás se acomoda solo.

¿No tienes claro qué tarea vale la pena?

Cuéntame en qué se le va el tiempo a tu equipo y te digo si la IA aplica o si lo tuyo es otra cosa. Respondo personalmente.

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