Cuando se habla de seguridad en una empresa pequeña, casi todo el mundo piensa en virus. Pero el dinero rara vez se pierde así. Se pierde cuando alguien de contabilidad paga una factura que parecía legítima, de un proveedor que existe, por un monto verosímil, a una cuenta que no era la correcta.
Este ataque no necesita romper nada. Necesita que una persona ocupada haga lo que hace todos los días.
Cómo funciona de verdad
El atacante consigue acceso al correo de alguien —tuyo, de tu proveedor o de un cliente— y se queda leyendo. No hace nada por semanas. Aprende cómo escriben, qué facturan, cada cuánto, con qué palabras.
Cuando llega una factura grande, interviene: responde en el hilo real, con el asunto real, adjuntando una factura casi idéntica donde solo cambió el número de cuenta. A veces ni siquiera necesita acceso: registra un dominio parecido al del proveedor y escribe desde ahí.
Las señales, en orden de importancia
- Cambio de cuenta bancaria. Es la señal número uno y no admite matices. Un proveedor legítimo cambia de cuenta muy rara vez, y cuando lo hace no le molesta que lo confirmes por teléfono.
- El dominio del remitente. Míralo completo, no el nombre que muestra el programa de correo. Letras duplicadas, una rn que parece una m, un .co donde iba .com.co.
- Urgencia que no encaja. «Hoy antes de las 5», «el gerente lo pidió», «si no se pierde el descuento». La prisa existe para que no verifiques.
- Bloqueo del canal alterno. «Estoy en reunión», «no me llames», «responde solo por aquí». Un proveedor real nunca te impide llamarlo.
- Detalles que no cuadran. Un monto con centavos raros, un consecutivo fuera de secuencia, un formato ligeramente distinto al de siempre.
El caso que más dueleCuando el correo viene del buzón real del proveedor, porque se lo comprometieron a él. Ahí el dominio está perfecto, el hilo es el verdadero y la firma es la de siempre. Ninguna revisión visual lo detecta. Lo único que lo detiene es el procedimiento: llamar a un número que ya tenías antes del correo.
El procedimiento que lo corta
Esto no se resuelve con un programa. Se resuelve con una regla escrita que todo el mundo en la empresa conoce y que nadie puede saltarse, empezando por el dueño.
| Regla | Qué significa en la práctica |
|---|---|
| Todo cambio de cuenta se confirma por voz | Llamada al número que ya tenías registrado, no al del correo ni al de la firma. Sin excepciones. |
| Dos personas para pagos sobre un monto | Define el monto según tu empresa. Quien aprueba no es quien recibe la factura. |
| La urgencia no salta el procedimiento | Escríbelo así, literal. Es la excusa que usan todos. |
| Cuentas de proveedores en un registro propio | Una lista tuya, no la del último correo. Si no coincide, se detiene el pago. |
| Si sospechas, no respondas ese hilo | Abre un correo nuevo escribiendo la dirección a mano, o llama. |
Ponlo por escrito y fírmaloUna regla que vive en la cabeza del gerente no protege a nadie. Escríbela en media página, que la firme quien maneja pagos, y pégala donde se vea. El objetivo no es burocracia: es que la persona que recibe el correo urgente tenga una razón institucional para decir «primero confirmo», sin sentir que está desconfiando de alguien.
Si ya pagaste
- Llama al banco de inmediato. Las primeras horas son las únicas en las que a veces se alcanza a frenar la transferencia.
- Avisa al proveedor real por teléfono. Si a él le comprometieron el correo, hay más víctimas en camino.
- Cambia las contraseñas del correo involucrado y revisa si hay reglas de reenvío automático creadas sin tu conocimiento. Es lo primero que instala el atacante para seguir leyendo.
- Denuncia. Aunque la recuperación sea difícil, el reporte es necesario para el seguro, para el banco y para el proceso.
- Revisa quién más tuvo acceso a ese buzón y activa el segundo factor en todas las cuentas de la empresa.
Herramientas gratis para esto
- Consultar DNS: revisa si el dominio desde el que te escribieron tiene SPF y DMARC. No prueba que el correo sea legítimo, pero un dominio sin ninguno de los dos es una señal más.
Preguntas frecuentes
¿Un antivirus detecta esto?
No, y esa es la parte incómoda. No hay archivo malicioso ni enlace infectado: es un correo de texto con una factura en PDF. Los filtros ayudan con los intentos burdos, pero el ataque bien hecho pasa porque técnicamente no tiene nada malo.
¿Cómo sé si me comprometieron el correo?
Busca en la configuración las reglas de reenvío y los filtros que borran mensajes automáticamente: es la huella más común. Revisa también las sesiones activas y los dispositivos conectados. Cualquier cosa que no reconozcas, ciérrala y cambia la contraseña.
¿Sirve poner un aviso en la firma del correo?
Ayuda, y cuesta nada: una línea diciendo que tus datos bancarios nunca cambian por correo y que cualquier aviso de cambio debe confirmarse por teléfono. Protege a tus clientes de que los estafen en tu nombre, que es un daño reputacional que sí te llega a ti.
¿Esto le pasa solo a empresas grandes?
Al contrario. Las empresas pequeñas son blanco preferido porque casi nunca tienen doble aprobación de pagos y porque una sola persona suele recibir, aprobar y pagar. El monto es menor, pero el esfuerzo del atacante también.
La conclusión, sin rodeos
Ningún programa te va a salvar de esto. Una regla de media página sí. Escríbela hoy: todo cambio de cuenta se confirma por voz al número que ya tenías, y la urgencia no es motivo para saltarse el paso.
¿Quieres esa media página lista para firmar?
Escríbeme y te la armo con los montos y los cargos de tu empresa. Respondo personalmente.
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